LESIONES

INTRODUCCIÓN.

Las lesiones están íntimamente ligadas a la práctica deportiva, sin embargo no deben representar un obstáculo para disfrutar de cualquier deporte,

En este caso abordaremos aspectos generales pero muy dirigidos a las inquietudes que normalmente se presentan cuando ocurre una lesión.

DEFINICIÓN:

Daño morfológico o funcional que ocurre cuando se sobrepasa el límite de resistencia de un tejido como consecuencia de factores externos o internos.

La valoración correcta del daño sufrido por alguna estructura debe ser analizado y tratado adecuadamente para evitar secuelas que no permitan un desarrollo armónico en la práctica deportiva.

CLASIFICACIÓN.

Es muy importante definir a que tipo de lesión nos enfrentamos y las diferentes maneras de controlarlas.

Las lesiones se clasifican de acuerdo a su tiempo de evolución en agudas, subagudas y crónicas, también en base al tejido lesionado: musculares, tendinosas, articulares óseas y en la piel, finalmente por su grado de intensidad, primero, segundo o tercer grado.

El tratamiento inmediato, el manejo posterior y el pronóstico se basarán en la determinación precisa de la lesión.

Todo lo anterior se enfoca a tratarlas y controlarlas, sin embargo es importante enfocar un criterio preventivo para manejar las lesiones.

Para esto tenemos dos tipos de lesiones en base a su mecanismo de producción: traumáticas y por sobrecarga. Cabe señalar que en el caso de las lesiones traumáticas lo que se busca es disminuir su impacto lo que equivale a prevenir secuelas importantes.
Las lesiones traumáticas se presentan por el riesgo propio en el deporte y se dan a consecuencia de contusiones, caídas, movimientos articulares forzados como giros, pivoteos o torsiones, son agudas y se pueden asociar a falta de pericia o de técnica en la práctica deportiva, a un uso inadecuado de los implementos deportivos y son más comunes en deportes de contacto.

Las lesiones por sobrecarga son 100% prevenibles, su mecanismo no es tan claro, generalmente se presentan cuando se aplican cargas de trabajo excesivas en intensidad o tiempo, por lo tanto se previenen a través de una preparación adecuada del organismo (calentamiento y trabajo regenerativo), cargas de entrenamiento bien dirigidas, conocimiento del tipo de deporte practicado y finalmente con valoraciones integrales previo al inicio del programa de entrenamiento para detectar factores predisponentes.

MANEJO DE LAS LESIONES

Para el manejo de una lesión se toman en cuenta los siguientes parámetros: tiempo de lesión, si una lesión es aguda (0-72 hrs) se utiliza el procedimiento conocido como RICE (por sus siglas en inglés R = rest = reposo, I = ice = hielo, C = compression = compresión, E = elevation = elevación )

En el caso de lesiones subagudas (3 días a 1 semana) con previa valoración médica se pueden utilizar contrastes, es decir combinación de frío y calor, con tiempos de aplicación que dependen del criterio médico establecido. Es importante entender que esta fase se basas en la valoración del médico.

Para las lesiones crónicas se utilizan fuentes de calor húmedo como compresas o fomentos. Previa valoración médica, se recomiendan medidas complementarias como movilización, masajes, medicamentos, etc.

Solamente el manejo inicial de la lesión aguda con el RICE depende del deportista, el manejo posterior de las lesiones agudas, las lesiones subagudas y las crónicas deben ser dirigidas por el médico responsable.

Otro parámetro para el manejo es el grado de lesión para lo cuál nos basamos en 3 puntos muy específicos:

El dolor
La inflamación
Funcionalidad del tejido dañado

Si bien es cierto que no siempre estos puntos van en relación con el grado de lesión, sin embargo nos orientan sobre el manejo que requiere cada lesión en específico. En caso de que exista duda, se debe inmovilizar la lesión y acudir a valoración médica de forma inmediata.

La cuestión más importante en el manejo es la prevención, nos evita secuelas, aumenta el rendimiento y nos permite disfrutar de nuestra actividad: TENEMOS QUE ADQUIRIR LA CULTURA MÉDICA DE PREVENCIÓN, NO DE CURACIÓN, para cualquier aspecto de nuestra vida.

La prevención se aplica antes, durante y al final de la competencia o entrenamiento. Las medidas precompetitivas son: el calentamiento, el reforzamiento en la semana de la condición física, entrenamiento invisible (descanso adecuad, prácticas de otras actividades, etc).

Las medidas durante la competencia se refieren principalmente al grado de pericia , aspectos técnico-tácticos del juego, a la preparación mental del deportista y a su disposición.

Finalmente la prevención debe continuar al término de la competencia, se debe realizar un trabajo regenerativo adecuado que consiste en un trote ligero, seguido de ejercicios de movilidad y aplicación de hielo o hidroterapia.

Existen acciones complementarias que van dirigidas a disminuir el impacto de las lesiones como el vendaje preventivo, el uso de implementos de protección (guantes, espinilleras, coderas, cascos), utilizar instalaciones adecuadas, practicar el deporte en condiciones favorables y aspectos pedagógicos, como nutrición o hidratación.

Este artículo esta enfocado principalmente a crear una conciencia preventiva, pero también para conocer el manejo adecuado, aprender a conocer nuestro organismo para lograr adaptarlo mejor a las condiciones de cada deporte.

ATENTAMENTE

SERVICIO MÉDICO
PUMITAS, A.C.

 


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